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Los mismos son:

FAMILIA
LEYES
SOCIEDAD

Proyectos de Ley de Educación Sexual

En el año 2004, se debatieron 2 proyectos, absolutamente incompatibles, en la Legislatura porteña con relación a la educación sexual de los menores.
Cuando se trató la ley, nuestro proyecto recibió 26 votos positivos, 3 abstenciones, y 23 en contra, el de Suppa, 24 a favor y 28 negativos. Siempre existió un compromiso ético que el proyecto que obtenía más votos era el aprobado, más allá de los artilugios reglamentarios.

1) PROYECTO SUPPA, KRAVETZ Y POLIMENI 2004.
Proponía que la escuela enseñara educación sexual en forma obligatoria y establecía los parámetros a los que debería ajustarse esa materia. El objetivo central de los contenidos que se proyectaban estaba dado por el artículo 11, que apuntaba a la “necesidad de contrarrestar los mitos, creencias falsas y contenidos erróneos transmitidos por los medios, la socialización, los pares y el curriculum oculto”.
Fuera de la críptica referencia al “curriculum oculto” (probable residuo de alguna jerga de última hora que noventa y nueve de cada cien personas cultas no entenderá), lo que revela la deficiente técnica legislativa empleada, éste es quizás el único punto de acuerdo que tengo con dicha iniciativa.
En efecto, es imperativo erradicar los mitos y las creencias falsas en materia de educación sexual, y como excelente ejemplo de tales vicios puede mencionarse el proyecto Suppa. Es a todas luces un mito creer que cierta forma de abordar la sexualidad, como la que allí se pone de manifiesto, es objetiva y neutra. En los fundamentos, los autores señalan que “la norma propuesta es una ética civil mínima en educación sexual, constituida por un conjunto de principios básicos, compartidos por el cuerpo social cuyo interjuego determine qué es lo permisible y qué no lo es en el campo de la educación sexual”.
¿De dónde surge que esos principios son “compartidos por el cuerpo social"? ¿A cuántos padres les preguntaron si desean que a sus hijos les enseñen, por ejemplo, que “la sexualidad cambia según la edad y las personas” (art. 6, inc. 2),“orientación sexual” (art. 8, inc. a, 4), “verbalización y negociación sexual” (art. 8, inc. c. 3), “erotismo” (art. 8, inc. d, 1), “masturbación” (art. 8, inc. d, 2),o “sexo compartido” (art. 8, inc. d, 3)?
El propio Ibarra señaló que no era el rol de la escuela poner todos los temas de la A a la Z, que andan dando vueltas por ahí, como si fuera el Kamasutra.

2) PERSPECTIVA DE GÉNERO.
Asimismo, es inaceptable que mediante la construcción cultural relativista de la "perspectiva de género" se pretenda educar a nuestros hijos desde el culto de lo antinatural, donde el desvío sexual pasa a ser lo natural, dejando que el niño-adolescente "elija" el género, con independencia de su sexualidad genética.
Se desvían así, nacientes sexualidades de la deseable inclinación por la diversidad de sexos. Siempre he aplaudido el pluralismo, la tolerancia, la no discriminación y el respeto por las diferencias, pero no puede sino escandalizarnos la perspectiva de que, desde el sistema educativo, se impartan enseñanzas contrarias a la naturaleza y a la recta sexualidad humana, promoviendo enseñar lo antinatural como si fuese natural, pretendiendo justificarlo desde una mentida discriminación o amplitud de criterios de enseñanza.
Sin duda que en esta etapa progresista de la historia se confunde el no discriminar con la imposición del pensamiento de las minorías a las mayorías.
La imposición del concepto "género" afecta el derecho de los padres en materia de educación sexual.
La llamada “perspectiva de género” es una construcción cultural relativista, según la cual habría que dejar que el niño- adolescente “elija” su género, entre 5 categorías o “géneros”: homosexual, bisexual, lesbiana, hombre heterosexual y mujer heterosexual, reemplazando, así al sexo biológico.
Poder elegir entre cualquiera de estos “géneros” sería un “derecho humano”.
La homosexualidad no tiene una base física y mucho menos genética. Tiene su origen en un problema psicológico: la persona no se identifica con lo que realmente es.
Por eso es tan importante que, desde la niñez, el niño “se sepa”, se identifique, se reconozca hombre y la niña “se sepa” mujer.
La llamada “perspectiva de género” es contraria a todas las culturas existentes. También la genética enseña lo contrario: todo ser humano es XX o XY. Finalmente, el sentido común afirma lo mismo.
La Biblia, en el Libro del Génesis dice "Dios creó al hombre y a la mujer". Si algo reina en nuestros tiempos es "la confusión" y se quiere imponer una noción al parecer inocente —que no lo es para nada—: no hay varón ni mujer, hay "género". Parece una discusión inútil; al fin y al cabo ¿en qué nos cambia?
En mucho. Cuando esta noción se lleva a la educación, como en el proyecto de ley de educación sexual de los diputados de la Suppa, Kravetz y Polimeni, ustedes ya no tienen más un hijo varón o una hija mujer. Este hijo ha nacido así, pero debe elaborar, en una búsqueda personal, su identidad sexual. Los padres, según el proyecto, no están capacitados para acompañarlos en este proceso. El Estado- que tan bien se ocupó hasta ahora del bienestar del pueblo argentino - se ocupará junto con la asociación gay-lésbica, SIGLA (asesora del proyecto), de instruir sobre la variada oferta existente en materia de oportunidades y elecciones de "género".
Para que siga existiendo la especie humana hace falta educar en los valores del reconocimiento de la propia masculinidad y feminidad, orientadas a vivir la complementariedad de los sexos, en orden a formar una familia y a educar a los hijos.

3) PROYECTO DE ESTRADA Y ENRIQUEZ 2004/2005.
Frente a este peligroso avance de cierto pensamiento minoritario que logra filtrarse ante la pasividad, como siempre, de la mayoría silenciosa, hemos presentado un proyecto alternativo, que toma como base no al menor aislado, sino como integrante de una familia.
Los ejes de nuestro proyecto son:
Promover una concepción humanística de la sexualidad fundada en valores que se sustentan en el respeto hacia la persona, la vida y la dignidad humana;

• Dado que la sexualidad de la persona es una dimensión compleja, nuestro proyecto busca su integralidad y entiende su abordaje con un contenido transversal, presente y abarcativo de diferentes disciplinas de la currícula del nivel medio, tales como biología, psicología, formación ética y ciudadana y formación religiosa, de acuerdo al ideario y/o proyecto educativo institucional;

• Cada establecimiento establece su propio programa de acuerdo al ideario y al proyecto educativo institucional. Recordemos que nuestra ciudad es cosmopolita y, por ende, hay que respetar las distintas culturas y religiones que hoy existen en ella. Las tres religiones monoteístas coinciden prácticamente en un 100%, por lo que no están de acuerdo en impartir una educación sexual con las características que el proyecto Suppa pretende imponer;

• Cada establecimiento deberá acordar el contenido con los padres, fundamentándose en la patria potestad y el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos;

• Contribuir a la afirmación de la identidad sexual de los educandos, del niño como varón y de la niña como mujer;

• Rechazar todo tipo de explotación sexual así como abuso en cualquiera de sus manifestaciones;

• Capacitar a los padres para que ellos mismos les brinden a sus hijos la necesaria información sobre el tema, en el marco de sus valores. Se trata de talleres extracurriculares, que tienen por objeto educar sexualmente desde la familia, siendo los padres, en cada comunidad educativa, quienes definan los contenidos de la educación, que deben formar parte de la educación integral de los educandos, habida cuenta que la sexualidad no es algo puramente biológico, sino que mira el núcleo más íntimo de la persona en todas sus realidades bio-psico-ético-religiosa y social y de manera más general a la aptitud para establecer vínculos de comunión con el otro;

• Se nos podrá replicar que la información sobre sexualidad debe darse en la escuela, de la misma forma que la que se imparte sobre matemáticas o geografía. El argumento parece a primera vista razonable, pero pierde consistencia a poco que se repare en que la sexualidad en nuestra cultura no puede escindirse de las valoraciones morales y que, como tal, es privativa del núcleo familiar y una de las atribuciones de la patria potestad;

• Es indiferente quien les enseñe a nuestros hijos el teorema de Pitágoras, mientras que sepa transmitirlo en forma didáctica; pero no lo es quien les acerque las primeras nociones sobre cuestiones tan delicadas e íntimas que sólo cobran sentido como parte de una visión axiológica general;

• Contemplar y respetar los valores, las convicciones, la diversidad cultural y las creencias religiosas de la familia, como agente natural, primario e insustituible de la comunidad educativa, así como la libertad de conciencia de todos los agentes educativos;

• Cada establecimiento debe elegir quién capacitará a los docentes, de acuerdo al ideario de cada establecimiento.

Clemenceau sostuvo que la Guerra es demasiado importante como para confiársela a los militares. No había en su famosa frase el menor ánimo hostil hacia los hombres de armas. Ellos son los que ejecutan, con la idoneidad de su formación técnica y de su experiencia, las acciones bélicas. Pero ellos no deciden la guerra ni la paz, porque esas determinaciones tienen que ver con fines superiores que corresponden al conjunto social a través de sus representantes. Con un criterio similar, creo que la educación sexual de nuestros hijos es demasiado importante como para dejarla en manos de sexólogos. De ellos esperamos los datos; los valores queremos seguir transmitiéndolos los padres.

4) PROYECTO SUPPA 2005.
Lo fundamental del proyecto Suppa del 2005 es igual al del 2004. Se sigue haciendo mucho hincapié en la perspectiva de género, tanto en el articulado como en los fundamentos.
Para engañar y ganar posibles adeptos, el actual artículo 5 es nuevo su texto y establece: “La educación sexual integral abarca tanto aspectos informativos referidos a los contenidos conceptuales (contenidos propiamente dichos), como aspectos formativos referidos a contenidos actitudinales (valores)”.
El engaño está en que el art. 12 dice que la Secretaría de Educación selecciona y distribuye los contenidos conceptuales a través de los cuales se transmite información, y en cuanto a los contenidos actitudinales, que promueven la formación en valores éticos y morales, los selecciona y distribuye en estricta concordancia con los principios constitucionales vigentes que expresan los valores socialmente acordados. La Constitución de la Ciudad se refiere a la perspectiva de género, orientación sexual, etc.
Y continúa la trampa porque en el art. 13 (el texto de este artículo es nuevo igual que el 12) dice “Cada unidad escolar, en consulta con la comunidad, puede agregar los contenidos relativos a la formación en valores éticos y morales que considere pertinentes de acuerdo con el ideario de la comunidad escolar y de la institución, siempre y cuando dichos contenidos no contradigan principios constitucionales vigentes”. Si una comunidad no está de acuerdo con la perspectiva de género, por ejemplo, como sí lo está en la constitución de la ciudad, está obligada a enseñarla. De este modo no es real que los padres puedan educar según sus propias convicciones, con lo cual la participación de éstos es ilusoria.

5) DIFERENCIAS ENTRE AMBOS PROYECTOS.
La diferencia con el proyecto Suppa es que en éste se imponen totalitariamente desde el Estado los contenidos, son bajados estalinistamente, promueve una concepción positiva de la sexualidad, la escuela puede agregar contenidos morales a su ideario, pero no puede contradecir la Constitución (perspectiva de género).

6) OPINION MINISTRO DE EDUCACION DE EEUU.
William J. Bennet, ministro de Educación de los EEUU en 1987 señalaba que: “Las tasas de embarazos adolescentes y las ETS que han aumentado año tras año en países que implementaron programas de educación sexual constituyen una prueba del fracaso global de la educación sexual para reducir la actividad sexual y los embarazos entre adolescentes”.
“No existe evidencia de que facilitar el acceso a los métodos anticonceptivos sea la estrategia más segura para revenir los embarazos. Sin embargo, sí sabemos cómo desarrollar el carácter y fomentar buenos valores”.
“A través de los buenos hábitos, del ejemplo y de los preceptos, se puede enseñar a los jóvenes que existen consideraciones morales en la vida”.
“La solución aconsejada, es decir, la mayor disponibilidad de anticonceptivos en las escuelas, traiciona una perspectiva del sexo y de la vida, que es peligroso para nuestros niños. Porque sugerir que lo único que realmente importa sobre el sexo es el placer o el “sentirse bien” o no quedar embarazada o no contraer una enfermedad venérea, es ofrecerles nada más que otra mala lección, porque es falsa. Como todo adulto sabe, el sexo está unido intrínsecamente a la psiquis y al alma, a la personalidad en sus niveles más profundos”.
“Lejos de ser algo de valor neutral, el sexo, por el contrario, ha de contarse entre las actividades humanas más cargadas de valores”.
“Los cursos sobre educación sexual deben poner de manifiesto el hecho de que el sexo no es solamente un acto físico y deben hablar a favor de la institución de la familia”.

7) NORMAS VIGENTES.
• Declaración Universal de Derechos Humanos (1948): Art. 26.3: Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

• Convención Americana sobre Derechos Humanos. (Costa Rica-1969) Ley 23054: Art. 12.4: Los padres, y en su caso los tutores, como titulares de los derechos personalísimos de la patria potestad, estarán informados de todos los contenidos que se les dará a sus hijos o pupilos, para que sean los pilares de su formación sexual, de acuerdo con sus propias convicciones religiosas y morales.

• Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la ley 23.849. Art. 2*: estas cuestiones atañen a los padres de manera indelegable de acuerdo a los principios éticos y morales.

• Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Art. 18.4: Los Estados partes deben respetar la libertad de los padres y, en su caso de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

• Art.264 Código Civil. La educación de los menores de edad constituye un derecho y una obligación que corresponde primariamente a las familias, quienes podrán hacer delegaciones parciales de la misma en los institutos públicos o privados que ellos mismos elijan en uso de la patria potestad

• Art. 23 de la CCBA: La Ciudad respeta el derecho individual los educandos, de los padres o tutores, a la elección de la orientación educativa según sus convicciones y preferencias.

Por tanto, ninguna ley de educación sexual puede violar los derechos inherentes a la patria potestad y a las libertades de enseñanza, de pensamiento y de culto.
Todas las comunidades educativas son distintas, y el Estado, al determinar en una ley y su reglamentación, el contenido general para todas las escuelas públicas y privadas, avasalla el derecho irrenunciable de los padres a educar a sus hijos en este tema.

8) CONCLUSIONES.
Es conocido el fracaso de los programas de educación sexual dirigidos a niños, niñas y adolescentes, en países como el Reino Unido o México, donde las estadísticas dan cuenta que los embarazos en adolescentes van en aumento como también las ETS (enfermedades de transmisión sexual).
En su lugar, la información debe apuntar a los cambios de conductas y al control de hábitos poco saludables. Hay que educar en la responsabilidad y ello involucra educar en la libertad pero con los límites que el uso responsable de la libertad impone.
Los jóvenes están expuestos desde chicos al estímulo empobrecedor de los medios que muestran sexo, sin amor ni compromiso.
Hay que educar sexualmente, desde la familia, también en el colegio. La Iglesia, desde siempre, ha impartido educación sexual, pero ésta no puede convertirse en educación genital, cuyos contenidos prescindan de lo que la familia piensa.
En los colegios católicos la educación sexual se imparte desde hace más de 50 años, con criterios acordados con los padres de los alumnos, sin imposición oficial. Se incluyen contenidos de educación sexual en las clases de catequesis porque es importante que el niño reconozca que toda persona es un ser sexuado y sepa diferenciar la sexualidad de la genitalidad.
Lo que no se puede permitir es que el Estado defina el contenido, es decir que un funcionario decida qué tipo de información y formación sexual van a tener nuestros hijos. Los padres de cada comunidad educativa (cada escuela), con la asistencia de especialistas en el tema, deben ser los únicos que definan dicho contenido, quedando el desarrollo y la parte pedagógica a cargo de personas especializadas en docencia.
Pero siempre manteniendo el criterio de que los padres estarán informados de todos los contenidos que se les dará a sus hijos y podrán, así, desde sus hogares, estar presentes en la formación sexual de sus hijos.
Si los padres cuidan la salud de sus hijos y les preocupa su educación, ¿pueden dejar esta responsabilidad a quienes quizás piensen distinto de ellos en este tema? ¿Si su hijo se droga, basta enseñarle a usar una jeringa, para que se drogue seguro? Al fin y al cabo, quien se droga también busca placer. ¿Se podrá apuntar más alto y proponer una solución mejor que involucre a todos?
No podemos de hablar de SIDA desarticulado de la droga; de la violencia sexual separada de la violencia familiar o doméstica, incluso de la violencia institucional. Todos estos males son producto de graves problemas sociales y culturales, que han provocado la disgregación de las familias, razón por la cual, las políticas deben apuntar a subsanar los cambios de conductas. La vida no está compuesta de compartimentos estancos y los peligros a los que están expuestos los niños, niñas y adolescentes y nosotros mismos no se pueden separar en los sexuales y “los otros”.
En ese sentido el denominado enfoque del “ABC”: Abstinente (Abstinencia), Be faithful/reduce partners (Fidelidad/reducción de parejas) y Use Condoms (Usar Condones) desempeña un papel fundamental en la reducción del HIV.

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